En un futuro bastante cercano es probable que muchas casas se realicen con cáñamo. La razón es muy simple: el cáñamo es una alternativa ecológica a los materiales de construcción que se utilizan actualmente y, en un mundo que avanza cada vez más hacia la sostenibilidad en todos los ámbitos, se presenta como una solución prometedora.

Ya hemos hablado en muchas ocasiones sobre los múltiples usos del cáñamo industrial. El cultivo de cáñamo es extremadamente ecológico, ya que se puede cultivar en casi cualquier suelo, no necesita pesticidas y ayuda a purificar el aire, reduciendo las emisiones de CO2. Además, después de su cultivo el suelo mejora su calidad.

Sumando todo esto a la tendencia hacia un mundo más responsable con el medio ambiente, el sector de la arquitectura sostenible ha encontrado en el cáñamo un gran aliado para crear estructuras más eficientes y ecológicas.

Hormigón de cáñamo, un material clave en la arquitectura sostenible.

Uno de los materiales más conocidos en la arquitectura sostenible es el hormigón de cáñamo, un biocompuesto que consiste en una pasta realizada con las fibras de cáñamo, cal, arena y agua.

Como el hormigón tradicional, necesita un tiempo de curado para petrificarse. Después da lugar a una estructura extraordinariamente resistente y estable. Las propiedades del hormigón de cáñamo mejoran con el tiempo haciendo que pueda durar miles de años.

El hormigón de cáñamo se puede utilizar tanto en paredes como en suelos y techos, destacando también por sus propiedades aislantes, que ayudan a mantener una temperatura estable y evitar los ruidos exteriores. Se trata también de un material higroscópico, lo que significa que evita que se forme moho.

Un material que se abre paso entre los prejuicios sobre la marihuana.

A pesar de todo, los arraigados prejuicios sobre el cannabis en todo el mundo han hecho que este material apenas se haya utilizado en la construcción durante mucho tiempo, pero esto no ha sido así siempre. Durante el Imperio romano ya se utilizaba hormigón de cáñamo y este material se ha hallado en puentes que datan del siglo VI.

Lentamente, el hormigón de cáñamo está recuperando su popularidad gracias a la arquitectura sostenible, pero sigue lejos de ser un material que se utilice de forma masiva, puesto que la legislación en contra del cannabis alrededor del mundo ha hecho que apenas existan estudios sobre este material.

En España el cáñamo industrial en la construcción está experimentando también un resurgimiento gracias a ser ecológicamente sostenible y empresas como Cannabric ya están comercializando con éxito ladrillos fabricados con hormigón de cáñamo. Al otro lado del océano, como curiosidad, incluso se pensó en utilizar hormigón de cáñamo para el muro que quiso construir Trump durante su mandato.Fomentar una mayor investigación y aumentar el cultivo alrededor del mundo, lo que permitiría abaratar su coste, son todavía dos retos a los que se enfrenta el cáñamo industrial. Derribar barreras legales en torno al cannabis será fundamental para que este material sostenible se abra paso.