Los tratamientos naturales para conseguir una piel saludable se llevan utilizando miles de años y, como es lógico, una planta milenaria como la marihuana no ha quedado fuera de ellos. En los últimos tiempos, el CBD ha ganado gran popularidad y los cosméticos que lo contienen están por todas partes. Eso sí, no debemos confundir el CBD con el cáñamo, ya que aunque parecidos, no son los mismos ingredientes.

El acné es la enfermedad de la piel más común en el mundo y se estima que un 80% de los españoles la han padecido en algún momento de sus vidas. No obstante, más de la mitad de ellos lo padecen de forma leve. Generalmente, cuando hablamos de acné nos referimos al acné vulgar, que es el más común. En cualquier caso, conviene consultar siempre con un dermatólogo, pues existen otras formas poco comunes de acné.

Debido a la situación actual, el cuidado de la piel es más importante que nunca. Estamos más estresados y, además, las mascarillas no ayudan con la irritación de la piel, provocando brotes localizados de acné en muchas personas.

El acné tiene lugar cuando el exceso de grasa, suciedad y células muertas obstruyen los poros. Por eso, todos los remedios enfocados a mejorar el acné implican mantener la piel limpia e intentar reducir el exceso de grasa en la piel.

El CBD es uno de los 100 compuestos presentes de forma natural en las plantas de cannabis sativa, que como sabemos tiene millones de usos. Pero ¿puede el aceite de CBD también mejorar el acné? Los estudios más recientes sugieren que sí, el CBD puede ser beneficioso tanto para el acné como para otras afecciones de la piel.

Cuando hablamos sobre la endometriosis, vimos que el sistema endocannabinoide es el encargado de regular varios procesos fisiológicos. Entre ellos, se encuentra también el crecimiento celular de la piel. El CBD es el principal cannabinoide no psicotrópico de la planta cannabis sativa y es un prometedor remedio natural para el tratamiento del acné vulgar.

 

¿Se puede utilizar aceite de CBD para mejorar el acné?

El aceite de CBD puede ayudar a reducir el acné debido a su capacidad para regular la producción de sebo de la piel. El sebo tiene la función natural de proteger nuestra piel del mundo exterior, pero cuando queda atrapado dentro de un poro se convierte en acné.

La mayor parte de la investigación sobre acné y CBD se relaciona con su capacidad para detener los procesos que se sabe que causan el acné, como lo es la producción excesiva de sebo. Los últimos estudios han demostrado que el CBD inhibe la producción de sebo y, además, presenta efectos antiinflamatorios en las glándulas productoras de aceite. Además, el aceite de CBD cuenta con la ventaja de ser muy bien tolerado por la mayoría de pieles y se ha demostrado que prácticamente no causa efectos secundarios.

No obstante, debemos tener cuidado al elegir cosméticos con aceite de CBD. Según un estudio publicado en la revista Jama, aproximadamente 1 de cada 4 productos que publicitan el aceite de CBD como su ingrediente estrella tenían un bajísimo porcentaje de este cannabinoide, lo que puede afectar a los resultados obtenidos en la mejora del acné.

Lo más aconsejable es hacerse con un aceite de CBD orgánico y mezclarlo con otros aceites para su uso tópico, como aceite de coco, de oliva o de argán.

También se comercializan productos para ingerir el CBD por vía oral, pero los estudios que exploran el CBD y la piel sugieren que la aplicación tópica puede ser la mejor para reducir el acné.

 

¿Aceite de cáñamo es lo mismo que aceite de CBD?

No, el aceite de cáñamo no es aceite de cannabidiol (CBD). El aceite de cáñamo se obtiene mediante el prensado en frío de las semillas de cáñamo y no contiene cannabinoides.

Sin embargo, sí que tienen cosas en común. Al igual que el CBD, posee propiedades antiinflamatorias que ayudan con los brotes regulares de acné.Además, el aceite de cáñamo ayuda a moderar la producción de sebo y al mismo tiempo es un humectante natural, ya que es capaz de penetrar en las células de la piel e hidratarlas. Esto significa que ayuda a evitar la deshidratación que se produce a menudo en las pieles acneicas por el uso de productos secantes sin obstruir los poros. Gracias a esto, el aceite de cáñamo se puede utilizar diariamente.