El 2020 no deja de sorprendernos con noticias trambólicas, incluso más allá de la pandemia. Por eso, que hubiese un cocodrilo de metro y medio campando a sus anchas por Valladolid parecía hasta plausible.

Para buscar al animal se desplegó un gran dispositivo, pero al final no encontraron ni rastro del mismo. Lo que sí encontraron fue una plantación de marihuana; un cultivo de guerrilla resguardado de la vista por la abundante vegetación y árboles que la rodeaban.

Fue el Grupo Especialista en Actividades Subacuáticas el que, en su búsqueda del cocodrilo, se topó con las 33 plantas de cannabis y distintos útiles para el cultivo de la marihuana en una isla fluvial ubicada en la confluencia entre el Duero y el Pisuerga. La Guardia Civil procedió más tarde a detener a sus propietarios, un padre de 53 años y su hijo de 30, que se dirigían a la isla en la que se encontraba la marihuana en una balsa hinchable.

Marihuana sí, cocodrilos no…

La suerte que tuvieron este padre y este hijo fue la de no encontrarse a un cocodrilo entre sus plantas de marihuana. De haber estado allí, el supuesto animal sería una variedad del Nilo de unos 250 kilos, ¡ese bicho acabaría con tus plantas mucho antes que las orugas

Pero, como decíamos, el 2020 nos tiene acostumbrados a las noticias más locas y sorprendentes. Finalmente, todo este dispositivo de búsqueda desplegado para buscar al cocodrilo fue en vano. La voz de alarma saltó cuando encontraron unos juncos aplastados y un pez devorado, pero parece que fue simplemente una nutria la que estuvo descansando y comiendo por allí. ¡Ver para creer!