Muchos cultivadores principiantes suelen cometer siempre los mismos errores a la hora de germinar semillas de marihuana. Empapan demasiado el papel, las entierran más de lo que deberían o simplemente no las mantienen en las condiciones idóneas antes de germinarlas. Siempre se tiende a echar la culpa al banco de semillas, pero lo cierto es que la mayoría de veces, las semillas no germinan por errores del propio cultivador.

Antes de germinar, conservar

Un error que puede hacer que nuestras semillas nunca lleguen a germinar es no conservarlas correctamente. Aunque desde el banco de semillas nos esforcemos en mantenerlas en condiciones óptimas (Las guardamos en nevera, en un envase fresco, seco y opaco, etc), esa cadena puede romperse en el momento en el que las semillas salen de nuestro laboratorio. Aunque nosotras nos aseguremos de que mantienen estas condiciones durante todo el transporte, si el proveedor o el cliente final no las conservan correctamente, pueden dar problemas a la hora de germinar.

Esto sucede principalmente porque no se almacenan en nevera. Aunque las semillas aguantan bien aunque no estén refrigeradas, si en el lugar de almacenaje hace mucho calor, excesiva humedad, o hay mucha luz, pueden deteriorarse. También debemos tener en cuenta que van a aguantar muchos más meses dentro de la nevera que fuera, como cualquier producto caduco. Por eso, nuestros envases son metálicos y opacos, para asegurar la máxima tasa de germinación aunque no se almacenen en condiciones óptimas. El metal es fresco e impide que se filtre la humedad o luz. 

germinar semillas de marihuana

Nuestros envases están diseñados para almacenar las semillas en condiciones óptimas.

¿Cómo germinar semillas de marihuana? Los métodos

Existen multitud de métodos diferentes para germinar semillas de marihuana con éxito. Los tres principales son las clásicas servilletas de papel húmedas, enterrarlas directamente en el sustrato o emplear jiffys, aunque luego siempre existen algunas variantes como sumergirlas en un vaso de agua o colocarlas entre algodón.

Aunque nosotras preferimos emplear jiffys para germinar las semillas, a los cultivadores principiantes les recomendamos utilizar el método del papel húmedo. Son mucho más fáciles de controlar que cuando las enterramos, ya que en todo momento podemos ver el proceso de germinación de cada semilla. Humedece dos servilletas y coloca las semillas entre ambas, luego déjalas en un lugar cálido y oscuro y en 24/48 horas deberían haber germinado todas. Si las semillas son ‘viejas’, es probable que puedan retrasarse algunos días más, hasta una semana. 

Cómo evitar los principales errores a la hora de germinar semillas de marihuana

1. Enterrarlas demasiado

Un error que suelen cometer la mayoría de cultivadores novatos es enterrarlas demasiado hondo, lo que retrasa la salida de la plántula hacia el exterior. Algunas veces, supone que no tengan suficiente fuerza como para salir, por lo que acaban muriendo. Como mucho hay que enterrarlas medio centímetro, siempre con la raíz apuntando hacia el fondo de la maceta. Si te has esperado demasiado y las semillas ya han echado raíces de algunos centímetros, puedes hacer un agujero más profundo para enterrar la raíz, dejando fuera siempre la cabeza de la semilla o los cotiledones si ya se han desprendido del caparazón.

2. Manipularlas sin ningún tipo de protección

Otro error que puede hacer que nuestras plantas no sobrevivan es tocarlas con las manos sucias o con utensilios no desinfectados. Existen enfermedades como el Pythium, que afecta al tallo, debilitándolo hasta que no tiene fuerzas para mantenerse recto. Por eso, siempre es importante tocar lo mínimo las semillas o plántalas y siempre con utensilios desinfectados y guantes. 

germinar semillas de marihuana

Es preferible emplear material desinfectado para germinar semillas de marihuana.

3. Regarlas más de la cuenta

Humedecer demasiado la tierra es una clásica equivocación que nos puede salir muy cara, especialmente si cultivamos autoflorecientes. Un exceso de riego, sobretodo cuando son tan pequeñas, puede suponer semanas de retraso en su crecimiento. Al no poder absorber toda el agua que hay en el sustrato, las raíces se ahogan, las plantas se estresan y dejan de crecer. Incluso pueden llegar a morir si el problema persiste. 

4. Ponerlas directamente bajo el sol

Los primeros días de vida, cuando la plántula todavía está saliendo de la tierra y ni si quiera ha desplegado los cotiledones, no es buena idea dejarlas al sol. Sí les puede dar luz y es conveniente, pero nunca luz directa o muy intensa. Una vez hayan desplegado las primeras hojitas, ya podrás colocarlas bajo la luz. Si ves que hace demasiado calor, ponlas a la sombra, o si cultivas en interior, aleja un poco el foco y enciende el extractor más a menudo. Es importante que durante las dos primeras semanas de vida estés muy atento a tus pequeñas, ya que es cuando más frágiles son. 

Si sigues todos nuestros consejos, podrás conseguir que tus peques crezcan sanas. El cannabis es una planta silvestre y por tanto, suele ser resistente ante condiciones adversas. Puede sobrevivir con pocos riegos o con carencias importantes, pero recuerda, para conseguir la mejor calidad en los cogollos hay que evitar que sufran cualquiera de estos problemas. Hay que mimarlas dándoles el alimento que necesitan, estando pendientes de ellas y evitando errores que supongan una merma en la calidad y cantidad de la cosecha. Y por supuesto, si tienes alguna pregunta, ¡No dudes en consultarnos! Estamos disponibles en nuestras redes sociales. 

También te puede interesar: