El club cannábico es un lugar de reunión para amantes de la planta que ha comenzado a proliferar por lugares donde nunca antes se había visto uno. Si antes casi podíamos contar con los dedos de la mano los que había en nuestra ciudad, ahora se suman por decenas. Muchos han visto en las asociaciones una tapadera para vender marihuana de forma ilegal, y aunque la mayoría de clubes son totalmente lícitos, hay otros que manchan la imagen del sector y generan más represión sobre quienes sí cumplen las normas.

Es el caso, por ejemplo, de un club cannábico de Adeje, en Tenerife, donde el dueño ha sido arrestado como presunto autor de un delito de tráfico de drogas. El detenido presuntamente facilitó marihuana y otras sustancias a menores de edad. Se les permitía el acceso al club, a pesar de no ser socios, para adquirir la droga.

La investigación comenzó a raíz de una denuncia de un vecino que vio entrar a cinco menores en dicha asociación, algo que le pareció extraño. Los agentes se desplazaron hasta la zona para comprobar si era cierto lo que se les había comunicado, e interrogaron al hombre que en ese momento era responsable del local, según informó en una nota de prensa la Comisaría Provincial.

Los menores todavía se encontraban en el club cannábico cuando llegó la policía

Una vez le informaron de los hechos que habían motivado su presencia, el encargado les dejó acceder al local, donde todavía se encontraban los cinco adolescentes. Los agentes, además, los inspeccionaron, encontrando a uno de ellos un trozo de hachís. Según comentó el propio menor, el hachís lo había adquirido en el interior del club cannábico, presuntamente a través del hombre que atendió a los agentes.

Una vez realizaron las actuaciones necesarias, los agentes avisaron a sus progenitores, quienes los recogieron en la puerta del local. Por otra parte, detuvieron al responsable del supuesto club cannábico, al que trasladaron hasta el calabozo de la Comisaría de Tenerife. Además, intervinieron varias sustancias, como 400 gramos de cannabis, 42 de hachís y uno de MDMA, y también 225 euros en efectivo.

Aunque sabemos que muchos clubes tienen dificultades para financiar su actividad, creemos que este tipo de actuaciones solo perjudican al sector y a los consumidores, pues se da una imagen equivocada sobre lo que debería de ser el consumo responsable de marihuana y el modelo de clubes como forma de compartir un cultivo para autoconsumo. 

Por eso, este tipo de asociaciones dedicadas al tráfico de drogas, tan sólo traen problemas. Consiguen que las autoridades persigan más a aquellos clubes que sí cumplen con las normas, pero que se encuentran inevitablemente en un limbo.