La creatividad no tiene límites, y si hay alguien que se ha encargado de demostrarlo durante todos estos años, esos han sido los camellos y narcotraficantes. Hemos visto mil y una formas diferentes de esconder, transportar, cultivar, vender y enviar marihuana y otras drogas. Y por supuesto, la cuarentena es otro estímulo para el ingenio de estas mentes creativas.

Los consumidores de cannabis están sufriendo las consecuencias del confinamiento. Además de que han cerrado grows y asociaciones, también es mucho más complicado conseguir marihuana en el mercado negro. Para los vendedores, también es muy difícil abastecerse de mercancía o llevársela a sus clientes, por lo que a veces recurren a técnicas más ortodoxas. 

Es el caso de un hombre al que la Policía Municipal de Madrid ha arrestado este jueves en Puente de Vallecas. El detenido se había dedicado a enviar marihuana y otras drogas a través de la empresa de envíos a domicilio Glovo. De este modo, tanto él como sus clientes evitaban saltarse la cuarentena decretada por la crisis del Coronavirus. 

Fue uno de los trabajadores de la empresa el que alertó a los agentes de un pedido extraño que le había entregado un cliente con un paquete un tanto sospechoso, según han informado fuentes policiales. Hacia las ocho de la tarde, la Policía interceptó el paquete y encontró hachís y marihuana. El sospechoso, de 34 años, ha sido acusado de un delito contra la salud pública. Fue detenido y ha pasado a disposición judicial.

Los perros, otra forma de enviar marihuana durante el confinamiento

Ese mismo jueves, la Guardia Civil detuvo en el distrito de Arganzuela a otro hombre que vendía marihuana. Esta vez se trataba de un joven de 24 años que la entregaba mientras paseaba a su perro. Fue pillado por un agente de paisano que lo detuvo tras vigilar sus movimientos.

Solo ese día, la Policía Municipal interpuso un total de 540 sanciones a ciudadanos que incumplieron el estado de alarma, además de interceptar 17 vehículos cuyos conductores no justificaron debidamente su salida. Desde que comenzó el confinamiento el pasado 13 de marzo, solo la Policía Municipal de Madrid ya ha registrado más de 7000 denuncias. Las multas por saltarse la cuarentena pueden ir de 600 a 30.000 euros.

Al menos, el protagonista de esta historia quiso ser prudente y quedarse en casa, a la vez que escoger el método más seguro de entrega tanto para él como para sus clientes, ¿No creéis?