El diputado François-Michel Lambert enseñó un porro en el parlamento francés con la intención de reabrir el debate sobre la legalización de la marihuana en el país galo.

El debate sobre la legalización de la marihuana se ha reabierto en Francia gracias al golpe de efecto de François-Michel Lambert, diputado del partido centrista UDE que sacó un porro en el parlamento francés el pasado 4 de mayo.

La represión es un fracaso total”, sentenció Lambert. A pesar de que Francia duplicó el presupuesto asignado a policía y aduanas entre 2012 y 2018, superando los 1.000 millones de euros anuales, sigue siendo el país europeo líder en consumo de cannabis.

El grupo de diputados representado por Lambert presentó un informe que recomienda un debate nacional en el parlamento francés y la búsqueda de nuevas formas para abordar la regulación de la marihuana.

La erradicación del narcotráfico es un asunto prioritario para el actual presidente, Emmanuel Macron, pero ni se plantea la legalización del cannabis. En su lugar, Macron apuesta por la “despenalización”: eliminar las sanciones penales al consumo, pero seguir castigando con multas económicas.

¿Habrá cambios en la legalización de la marihuana en Francia?

La legislación de la marihuana en Francia impone algunas de las sanciones más duras por posesión o consumo de cannabis en Europa desde los años 70, sin distinciones entre uso recreativo o uso terapéutico. Los ciudadanos franceses se enfrentan a multas de 200€ a 3.750 € y penas de prisión de hasta un año por consumo de cannabis.

Además, a pesar de que es un país líder en el cultivo de cáñamo industrial, el autocultivo de marihuana sigue siendo ilegal, sin excepciones de ningún tipo. Aunque, según algunos cultivadores franceses, en casos de poca importancia es frecuente que las autoridades hagan la vista gorda, la legislación sobre el cannabis contempla condenas que pueden llegar hasta 20 años de prisión y multas de más de 1 millón de euros por el cultivo de cannabis.

A pesar de todo, Francia tiene una de las tasas de consumo de cannabis más altas del continente, rondando el 11%, por lo que no parece que estas medidas resulten realmente eficaces.

Todo esto podría empezar a cambiar con respecto al uso medicinal del cannabis. En octubre de 2020, el gobierno aprobó un programa de pruebas en marihuana medicinal. Dicha investigación seguirá a 3.000 pacientes durante dos años para probar los efectos beneficiosos de la marihuana en distintas dolencias. Este estudio será determinante para que Francia se convierta en el próximo país europeo en aprobar la legalización de la marihuana medicinal.

En enero, Francia realizó también una consulta ciudadana acerca de la regulación de la marihuana que tuvo una brutal acogida –240.000 participantes frente a los 30.000 habituales en este tipo de consultas-. El 80% apoyó una nueva regulación del uso recreativo en adultos y apenas un 0,8% se mostró a favor de mantener la actual legislación.

Con estos datos, parece bastante claro que urge reabrir el debate sobre la legalización de la marihuana en Francia, así como que la mentalidad de sus habitantes está más abierta que su actual legislación.