Cada vez son más frecuentes las historias de intoxicaciones por consumo involuntario de cannabis. Que si un pastelero sirve por error en un funeral una tarta con marihuana que había hecho su empleado, o un padre se lleva a la oficina unas aparentemente inocentes galletas preparadas por su hija. El final es el mismo; todos los que prueban el engañoso plato, acaban en Urgencias. El último caso se ha vivido en Lanzarote, donde cinco personas tuvieron que ir al hospital tras comer una supuesta paella con cannabis.

Unos alumnos de una autoescuela de Arrecife, Lanzarote, quedan para comerse una deliciosa paella antes de ir a clase. Pero cual es su sorpresa que, cuando llegan al aula tras el almuerzo, comienzan a encontrarse realmente mal. Mareos, vértigo, euforia y taquicardia fueron solo algunos de los múltiples y variados efectos que sufrieron este grupo de amigos tras comer supuestamente una paella con cannabis.

Al final, tuvieron que llamar a una ambulancia e ir a Urgencias. Al no presentar ninguno de ellos vómitos, los médicos comprobaron que no podía tratarse de una intoxicación alimentaria, por lo que activaron el protocolo antidrogas, que dio positivo en cannabis. Los afectados señalaron a la paella como presunta sospechosa, ya que según explicaron, ninguno consumió la droga de forma voluntaria ni consciente, y por tanto no encontraban otra explicación.

El dueño del restaurante niega que sirviera paella con cannabis

El propietario del restaurante donde comieron la famosa paella niega rotundamente tener algo que ver con lo sucedido. De hecho, en cuanto se enteró de lo que había pasado, llamó a la Policía Local de Arrecife para que precintara el arcón de los alimentos con el fin de que los investigara Salud Pública. 

Pasado el fin de semana, los agentes se volvieron a presentar con Salud Pública para analizar los alimentos y registrar el establecimiento. Según el dueño, no encontraron nada. Por su parte, la directora del Área de Salud de Lanzarote, Noelia Umpiérrez, confirmó que los análisis a los pacientes habían dado positivo en THC, pero que por el momento, desconocen si la sustancia estaba realmente en la comida. “Lo tendrá que averiguar la policía, ya que no se trata de un alimento en mal estado´´, comentó.

Las hipótesis y teorías no han tardado en aparecer. Hay personas que creen que los alumnos sí tomaron la droga de forma voluntaria, y que para no quedar mal o llamar la atención en la autoescuela, prefirieron echar la culpa a la paella. Otros piensan que a algún camarero podría habérsele caído el chivato a la paella, donde habría terminado esparciendo sus cannabinoides. Quizás tan sólo es que había una especia mal etiquetada… ¡Vete a saber!

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