La Policía Nacional de la localidad valenciana de Torrent paró el pasado 12 de mayo a un camión de gran tonelaje que transportaba lechugas en el polígono industrial Mas del Jutge, en la capital de L’Horta Sud. Lo que en principio era una inspección rutinaria terminó con sorpresa, ya que entre las doce toneladas de lechuga que llevaba el camión, encontraron 200 kilos de marihuana seca y envasada al vacío, escondida entre las hortalizas. ¡Esos cogollos no son para ensalada!

Según testificó el camionero, desconocía la sorpresa que se encontraba entre las lechugas que cargaba en su vehículo. La policía intentó rastrear el origen de la marihuana, y pudo descubrir que las lechugas provenían de Murcia, mientras que la marihuana se iba a distribuir en el mercado negro en el centro y norte de Europa, casi al doble de su precio en España. 

Marihuana con final feliz

La incautación de la marihuana se produjo apenas unos días después de que se levantara el confinamiento en la Comunidad Valenciana. Ante la delicada situación económica causada por el COVID-19, esta historia terminó teniendo un final feliz para muchas personas.Y es que, cuando la policía puso en manos de sus superiores la incautación de la marihuana, éstos dieron un nuevo destino a las lechugas con la colaboración de la Cruz Roja local, que repartió las doce toneladas de lechuga entre residencias de mayores y familias vulnerables. Como suele decirse: no hay mal que por bien no venga.