En la naturaleza, las plantas de marihuana necesitan la luz del sol y el cambio de estaciones para comenzar la floración, a medida que los días se alargan y disfrutan de más horas de luz. Por lo tanto, el objetivo de la iluminación en el cultivo indoor es imitar las condiciones de crecimiento natural del cannabis. Para ello, se sustituye la luz solar por lámparas adecuadas que aporten la energía necesaria a las plantas de marihuana y determinen sus ciclos.

La cantidad de horas de luz y oscuridad a lo largo del día debe ajustarse al periodo del desarrollo en el que se encuentren las plantas. Durante el periodo de crecimiento las plantas de marihuana necesitan 18 horas de luz y 8 horas de oscuridad absoluta, mientras que en periodo de floración las horas de luz se reducen a 12.

Por otra parte, el color de la iluminación también es importante en el cultivo de interior, pues debe imitar los colores correctos para que obtengamos una buena producción. En periodo de crecimiento la marihuana requiere luz azul (450-500nm) y durante el periodo de floración conviene utilizar un color más rojizo (610-750nm).

Sin embargo, la luz no solo afecta en intensidad y color. Los distintos tipos de iluminación irradian distinta temperatura. Las potencias más utilizadas son las de 400W y 600W. Pero ojo, porque no siempre más es mejor: en espacios pequeños o climas cálidos esto puede variar.

En cuanto a los diferentes tipos de iluminación para cultivo indoor disponibles destacan las lámparas de sodio, los kits LEC y la iluminación LED.

Lámparas de sodio (HPS)

Las lámparas de sodio (HPS) son idóneas para el periodo de floración de la marihuana gracias a su gran rendimiento. Sin embargo, debido a esta potencia el gasto energético es más elevado y emiten mucho calor, por lo que pueden requerir un sistema de ventilación.

Las bombillas de sodio necesitan arrancadores o balastros para subir la intensidad. Además, se van desgastando progresivamente, siendo necesario su reemplazo tras unos cuantos cultivos.

 

Kits de iluminación LEC

Los kits de iluminación LEC, también conocidos como lámparas CMH (halogenuro metálico cerámico), son una de las novedades más recientes para el cultivo de interior. El material cerámico utilizado en estas lámparas permite lograr una mayor eficiencia, aumentar su estabilidad y conseguir un color más fiel a la realidad.

En consecuencia, nos permite obtener cosechas de mayor calidad, ya que gracias a su espectro de color más amplio se producen más terpenos que con otros tipos de iluminación. Es por todo ello que se considera un tipo de iluminación indoor más ‘profesional’.

 

Iluminación LED

La iluminación LED es una de las más utilizadas para el autocultivo en la actualidad gracias a su eficiencia energética y su temperatura moderada. Son ideales durante el periodo de floración de la marihuana, ya que iluminan mucho sin elevar en exceso la temperatura. No obstante, puede representar un problema en invierno en los climas más fríos, donde podría ser necesario utilizar mantas térmicas.

Casi la única desventaja que presenta la iluminación LED para el cultivo indoor de cannabis es su precio, ya que en un inicio se necesita una inversión más elevada. Aún así, este gasto se compensa con un mayor ahorro energético a largo plazo, sumado a su mayor duración.